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Mostrando entradas de julio 4, 2018

"La más bella niña", Luis de Góngora

La más bella niña De nuestro lugar, Hoy viuda y sola Y ayer por casar, Viendo que sus ojos A la guerra van, A su madre dice Que escucha su mal: Dejadme llorar Orillas del mar. Pues me disteis, madre, En tan tierna edad Tan corto el placer, Tan largo el penar, Y me cautivasteis De quien hoy se va Y lleva las llaves De mi libertad, Dejadme llorar Orillas del mar. En llorar conviertan Mis ojos de hoy más El sabroso oficio Del dulce mirar, Pues que no se pueden Mejor ocupar Yéndose a la guerra Quien era mi paz. Dejadme llorar Orillas del mar. No me pongáis freno Ni queráis culpar; Que lo uno es justo, Lo otro por demás. Si me queréis bien No me hagáis mal; Harto peor fuera Morir y callar. Dejadme llorar Orillas del mar. Dulce madre mía, ¿Quién no llorará, Aunque tenga el pecho Como un pedernal, Y no dará voces Viendo marchitar Los más verdes años De mi mocedad? Dejadme llorar Orillas del mar. Váyanse las noches, Pues

"Ándeme yo caliente y ríase la gente", Luis de Góngora

Traten otros del gobierno  del mundo y sus monarquías,  mientras gobiernan mis días  mantequillas y pan tierno;  y las mañanas de invierno  naranjada y aguardiente,  y ríase la gente.    Coma en dorada vajilla  el Príncipe mil cuidados  como píldoras dorados,  que yo en mi pobre mesilla  quiero más una morcilla  que en el asador reviente,  y ríase la gente.    Cuando cubra las montañas  de blanca nieve el enero,  tenga yo lleno el brasero  de bellotas y castañas,  y quien las dulces patrañas  del Rey que rabió me cuente,  y ríase la gente.    Busque muy en buena hora  el mercader nuevos soles;  yo conchas y caracoles  entre la menuda arena,  escuchando a Filomena  sobre el chopo de la fuente,  y ríase la gente.    Pase a media noche el mar  y arda en amorosa llama  Leandro por ver su dama;  que yo más quiero pasar  del golfo de mi lagar  la blanca o roja corriente,  y ríase la gente.    Pues Amor es tan cruel  que de Píramo y su amada  ha

"Capítulo", Juan Boscán

...Era este tu cuerpo, el cual yo viendo, tan grande era mi miedo y mi deseo que moría entre yelo y fuego ardiendo. Pues ya de tu alma si escribir deseo, tanto he de andar por lo alto rodeando que habrá de ser perderme en el rodeo. Andaré pues, así como trazando las  figuras por sí, sin las colores la obra por mis fuerzas conformando. No basta amor, ni bastan los amores, a levantar tan alto mi sentido que muy bajos no queden mis loores. El saber de tu alma es infinido: ¿cómo podré de vista no perdelle, con este mi entender que es tan finido? harto será de lejos sólo velle; y aun este ver será en mí tan confuso que su bulto veré sin conocelle. El cielo acá en el mundo te dispuso con obra tal que, al tiempo que te hizo, el bien que en él pusieron en ti puso... _______________________________ Juan Boscán (1492-1542), gran poeta de España, responsable en gran medida de que se escriban sonetos en Español __________________________

"A la tristeza", Juan Boscán

Tristeza, pues yo soy tuyo, tú no dejes de ser mía; mira bien que me destruyo, sólo en ver que el alegría presume de hacerme suyo. ¡Oh tristeza! que apartarme de contigo es la más alta crueza que puedes usar conmigo. No huyas ni seas tal que me apartes de tu pena; soy tu tierra natural, no me dejes por la ajena do quizá te querrán mal. Pero di, ya que estó en tu compañía: ¿Cómo gozaré de ti, que no goce de alegría? Que el placer de verte en mí no hay remedio para echallo. ¿Quién jamás estuvo así? Que de ver que en ti me hallo me hallo que estoy sin ti. ¡Oh ventura! ¡Oh amor, que tú heciste que el placer de mi tristura me quitase de ser triste! Pues me das por mi dolor el placer que en ti no tienes, porque te sienta mayor, no vengas, que si no vienes, entonces vernás mejor. pues me places, vete ya, que en tu ausencia sentiré yo lo que haces mucho más que en tu presencia. _______________________________ Juan Boscán (149

"Dice que el sol templa la nieve", Francisco de Quevedo

Miro este monte que envejece enero, y cana miro caducar con nieve su cumbre, que aterido, oscuro y breve, la mira el sol, que la pintó primero. Veo que en muchas partes, lisonjero, o regala sus hielos o los bebe; que agradecido a su piedad se mueve el músico cristal, libre y parlero. Mas en los Alpes de tu pecho airado no miro que tus ojos a los míos regalen, siendo fuego, el hielo amado. Mi propia llama multiplica fríos y en mis cenizas mesmas ardo helado, invidiando la dicha de estos ríos.     _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grandes sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Compara el discurso de su amor con el de un arroyo", Francisco de Quevedo

Torcido, desigual, blando y sonoro, te resbalas secreto entre las flores, hurtando la corriente a los calores, cano en la espuma, y rubio como el oro. En cristales dispensas tu tesoro, Líquido plectro a rústicos amores, y templando por cuerdas ruiseñores, te ríes de crecer, con lo que lloro. De vidrio en las lisonjas divertido, gozoso vas al monte, y despeñado espumoso encaneces con gemido. No de otro modo el corazón cuitado, a la prisión, al llanto se ha venido, alegre, inadvertido y confiado. _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Contraposiciones y tormentos de su amor", Francisco de Quevedo

Osar, temer, amar y aborrecerse, alegre con la gloria, atormentarse; de olvidar los trabajos olvidarse, entre llamas arder sin encenderse; con soledad entre las gentes verse y de la soledad acompañarse; morir continuamente, no acabarse, perderse por hallar con qué perderse; ser Fúcar de esperanzas sin ventura, gastar todo el caudal en sufrimiento, con cera conquistar la piedra dura, son efectos de amor en mis tormentos; nadie le llame dios, que es gran locura, que más son de verdugo sus tormentos.   _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Comunicación de amor invisible por los ojos", Francisco de Quevedo

Si mis párpados, Lisi, labios fueran, besos fueran los rayos visüales de mis ojos, que al sol miran caudales águilas, y besaran más que vieran. Tus bellezas, hidrópicos, bebieran,  y cristales, sedientos de cristales; de luces y de incendios celestiales, alimentando su morir, vivieran. De invisible comercio mantenidos, y desnudos de cuerpo, los favores,  gozaran mis potencias y sentidos; mudos se requebraran los ardores; pudieran, apartados, verse unidos, y en público, secretos, los amores. _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"A Flori, que tenía unos claveles entre el cabello rubio", Francisco de Quevedo

Al oro de tu frente unos claveles veo matizar, cruentos, con heridas; ellos mueren de amor, y a nuestras vidas sus amenazas les avisan fieles. Rúbricas son piadosas y crueles, joyas facinorosas y advertidas, pues publicando muertes florecidas, ensangrientan al sol rizos doseles. Mas con tus labios quedan vergonzosos (que no compiten flores a rubíes)  y pálidos después, de temerosos. Y cuando con relámpagos te ríes, de púrpura, cobardes, si ambiciosos, marchitan sus blasones carmesíes. _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Bastábale al clavel verse vencido", Francisco de Quevedo

Bastábale al clavel verse vencido del labio en que se vio, cuando esforzado con su propia vergüenza, lo encarnado a tu rubí se vio más parecido, sin que en tu boca hermosa dividido fuese de blancas perlas granizado, pues tu enojo, con él equivocado, el labio por clavel dejó mordido; si no cuidado de la sangre fuese, para que, presumir a tiria grana, de tu púrpura líquida aprendiese. Sangre vertió tu boca soberana porque roja victoria amaneciese llanto al clavel y risa a la mañana. _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Las gracias de la que adora", Francisco de Quevedo

Ese color de rosa y de azucena y ese mirar sabroso, dulce, honesto, y ese hermoso cuello, blanco, inhiesto, y boca de rubíes y perlas llena; la mano alabastrina que encadena al que más contra Amor está dispuesto, y el más libre y tirano presupuesto destierra de las almas y enajena. Era rica y hermosa primavera, cuyas flores de gracias y hermosura ofendellas no puede el tiempo airado; son ocasión que viva yo y que muera, y son de mi descanso y mi ventura principio y fin, y alivio del cuidado. ____ _____________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.