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Mostrando las entradas etiquetadas como Francisco de Quevedo

"Dice que el sol templa la nieve", Francisco de Quevedo

Miro este monte que envejece enero, y cana miro caducar con nieve su cumbre, que aterido, oscuro y breve, la mira el sol, que la pintó primero. Veo que en muchas partes, lisonjero, o regala sus hielos o los bebe; que agradecido a su piedad se mueve el músico cristal, libre y parlero. Mas en los Alpes de tu pecho airado no miro que tus ojos a los míos regalen, siendo fuego, el hielo amado. Mi propia llama multiplica fríos y en mis cenizas mesmas ardo helado, invidiando la dicha de estos ríos.     _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grandes sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Compara el discurso de su amor con el de un arroyo", Francisco de Quevedo

Torcido, desigual, blando y sonoro, te resbalas secreto entre las flores, hurtando la corriente a los calores, cano en la espuma, y rubio como el oro. En cristales dispensas tu tesoro, Líquido plectro a rústicos amores, y templando por cuerdas ruiseñores, te ríes de crecer, con lo que lloro. De vidrio en las lisonjas divertido, gozoso vas al monte, y despeñado espumoso encaneces con gemido. No de otro modo el corazón cuitado, a la prisión, al llanto se ha venido, alegre, inadvertido y confiado. _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Contraposiciones y tormentos de su amor", Francisco de Quevedo

Osar, temer, amar y aborrecerse, alegre con la gloria, atormentarse; de olvidar los trabajos olvidarse, entre llamas arder sin encenderse; con soledad entre las gentes verse y de la soledad acompañarse; morir continuamente, no acabarse, perderse por hallar con qué perderse; ser Fúcar de esperanzas sin ventura, gastar todo el caudal en sufrimiento, con cera conquistar la piedra dura, son efectos de amor en mis tormentos; nadie le llame dios, que es gran locura, que más son de verdugo sus tormentos.   _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Comunicación de amor invisible por los ojos", Francisco de Quevedo

Si mis párpados, Lisi, labios fueran, besos fueran los rayos visüales de mis ojos, que al sol miran caudales águilas, y besaran más que vieran. Tus bellezas, hidrópicos, bebieran,  y cristales, sedientos de cristales; de luces y de incendios celestiales, alimentando su morir, vivieran. De invisible comercio mantenidos, y desnudos de cuerpo, los favores,  gozaran mis potencias y sentidos; mudos se requebraran los ardores; pudieran, apartados, verse unidos, y en público, secretos, los amores. _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"A Flori, que tenía unos claveles entre el cabello rubio", Francisco de Quevedo

Al oro de tu frente unos claveles veo matizar, cruentos, con heridas; ellos mueren de amor, y a nuestras vidas sus amenazas les avisan fieles. Rúbricas son piadosas y crueles, joyas facinorosas y advertidas, pues publicando muertes florecidas, ensangrientan al sol rizos doseles. Mas con tus labios quedan vergonzosos (que no compiten flores a rubíes)  y pálidos después, de temerosos. Y cuando con relámpagos te ríes, de púrpura, cobardes, si ambiciosos, marchitan sus blasones carmesíes. _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Bastábale al clavel verse vencido", Francisco de Quevedo

Bastábale al clavel verse vencido del labio en que se vio, cuando esforzado con su propia vergüenza, lo encarnado a tu rubí se vio más parecido, sin que en tu boca hermosa dividido fuese de blancas perlas granizado, pues tu enojo, con él equivocado, el labio por clavel dejó mordido; si no cuidado de la sangre fuese, para que, presumir a tiria grana, de tu púrpura líquida aprendiese. Sangre vertió tu boca soberana porque roja victoria amaneciese llanto al clavel y risa a la mañana. _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Las gracias de la que adora", Francisco de Quevedo

Ese color de rosa y de azucena y ese mirar sabroso, dulce, honesto, y ese hermoso cuello, blanco, inhiesto, y boca de rubíes y perlas llena; la mano alabastrina que encadena al que más contra Amor está dispuesto, y el más libre y tirano presupuesto destierra de las almas y enajena. Era rica y hermosa primavera, cuyas flores de gracias y hermosura ofendellas no puede el tiempo airado; son ocasión que viva yo y que muera, y son de mi descanso y mi ventura principio y fin, y alivio del cuidado. ____ _____________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Amor impreso en el alma", Francisco Quevedo

Si hija de mi amor mi muerte fuese,  ¡qué parto tan dichoso que sería  el de mi amor contra la vida mía!  ¡Qué gloria que el morir de amar naciese!  Llevara yo en el alma, adonde fuese,  el fuego en que me abraso, y guardaría  su llama fiel con la ceniza fría,  en el mismo sepulcro en que muriese.  De esotra parte de la muerte dura,  vivirán en mi sombra mis cuidados,  y más allá del Lethe mi memoria.  Triunfará del olvido tu hermosura;  mi pura fe y ardiente, de los hados,  y el no ser por amar, será mi gloria...     _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Rendimiento del amante desterrado", Francisco de Quevedo

Éstas son y serán ya las postreras lágrimas que, con fuerza de voz viva, perderé en esta fuente fugitiva, que las lleva a la sed de tantas fieras.  ¡Dichoso yo que, en playas extranjeras, siendo alimento a pena tan esquiva, halle muerte piadosa, que derriba tanto vano edificio de quimeras!  Espíritu desnudo, puro amante, sobre el sol arderé, y el cuerpo frío se acordará de Amor en polvo y tierra.  Yo me seré epitafio al caminante, pues le dirá, sin vida, el rostro mío: "Ya fue gloria de Amor hacerme guerra."   _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Quejarse en las penas de amor debe ser permitido y no profana el secreto", Francisco de Quevedo

Arder sin voz de estrépito doliente no puede el tronco duro inanimado; el roble se lamenta, y, abrasado, el pino gime al fuego, que no siente. ¿Y ordenas, Floris, que en tu llama ardiente quede en muda ceniza desatado mi corazón sensible y animado, víctima de tus aras obediente? Concédame tu fuego lo que al pino y al roble les concede voraz llama: piedad cabe en incendio que es divino. Del volcán que en mis venas se derrama, diga su ardor el llanto que fulmino; mas no le sepa de mi voz la Fama. _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Fluctuando en los cabellos de Lisi", Francisco de Quevedo

En crespa tempestad del oro undoso nada golfos de luz ardiente y pura  mi corazón, sediento de hermosura, si el cabello deslazas generoso.  Leandro en mar de fuego proceloso, su amor ostenta, su vivir apura; Icaro en senda de oro mal segura arde sus alas por morir glorioso.  Con pretensión de fénix, encendidas sus esperanzas, que difuntas lloro, intenta que su muerte engendre vidas.  Avaro y rico, y pobre en el tesoro,  el castigo y la hambre imita a Midas, Tántalo en fugitiva fuente de oro. _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Qué imagen de la muerte rigurosa", Francisco de Quevedo

¿Qué imagen de la muerte rigurosa, qué sombra del infierno me maltrata? ¿Qué tirano cruel me sigue y mata con vengativa mano licenciosa? ¿Qué fantasma, en la noche temerosa, el corazón del sueño me desata? ¿Quién te venga de mí, divina ingrata, más por mi mal que por tu bien hermosa? ¿Quién, cuando, con dudoso pie y incierto, piso la soledad de aquesta arena, me puebla de cuidados el desierto? ¿Quién el antiguo son de mi cadena a mis orejas vuelve, si es tan cierto, que aun no te acuerdas tú de darme pena?   _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Fue sueño ayer, mañana será tierra.", Francisco de Quevedo

Fue sueño ayer, mañana será tierra.  ¡Poco antes nada, y poco después humo!  ¡Y destino ambiciones, y presumo  apenas punto al cerco que me cierra! Breve combate de importuna guerra,  en mi defensa, soy peligro sumo,  y mientras con mis armas me consumo,  menos me hospeda el cuerpo que me entierra. Ya no es ayer, mañana no ha llegado; hoy pasa y es y fue, con movimiento que a la muerte me lleva despeñado. Azadas son la hora y el momento  que a jornal de mi pena y mi cuidado  cavan en mi vivir mi monumento. _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Amor eterno más allá de la muerte", Francisco de Quevedo

Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevare el blanco día; y podrá desatar esta alma mía hora a su afán ansioso lisonjera; mas no de esotra parte en la ribera dejará la memoria en donde ardía; nadar sabe mi llama el agua fría, y perder el respeto a ley severa: Alma a quien todo un Dios prisión ha sido, venas que humor a tanto fuego han dado, medulas que han gloriosamente ardido, su cuerpo dejarán, no su cuidado; serán ceniza, mas tendrán sentido. Polvo serán, mas polvo enamorado. Francisco de Quevedo _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"Definiendo el amor", Francisco de Quevedo

Es hielo abrasador, es fuego helado, es herida que duele y no se siente, es un soñado bien, un mal presente, es un breve descanso muy cansado. Es un descuido que nos da cuidado, un cobarde con nombre de valiente, un andar solitario entre la gente, un amar solamente ser amado. Es una libertad encarcelada, que dura hasta el postrero parasismo, enfermedad que crece si es curada. Éste es el niño Amor, éste es tu abismo: mirad cuál amistad tendrá con nada el que en todo es contrario de sí mismo. _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"En vano busca la tranquilidad en el amor", Francisco de Quevedo

A fugitivas sombras doy abrazos, en los sueños se cansa el alma mía; paso luchando a solas noche y día, con un trasgo que traigo entre mis brazos. Cuando le quiero más ceñir con lazos, y viendo mi sudor se me desvía, vuelvo con nueva fuerza a mi porfía, y temas con amor me hacen pedazos. Voyme a vengar en una imagen vana, que no se aparta de los ojos míos; búrlame, y de burlarme corre ufana. Empiézola a seguir, fáltanme bríos, y como de alcanzarla tengo gana, hago correr tras ella el llanto en ríos. _______________________________ Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los grande sonetistas de la lengua española. ________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de literatura.

"¡Ah de la vida!...", Francisco de Quevedo

Francisco de Quevedo “¡Ah de la vida!”… ¿Nadie me responde? ¡Aquí de los antaños que he vivido! La Fortuna mis tiempos ha mordido; las Horas mi locura las esconde. ¡Que sin poder saber cómo ni a dónde la salud y la edad se hayan huido! Falta la vida, asiste lo vivido, y no hay calamidad que no me ronde. Ayer se fue; mañana no ha llegado; hoy se está yendo sin parar un punto: soy un fue, y un será, y un es cansado. En el hoy y mañana y ayer, junto pañales y mortaja, y he quedado presentes sucesiones de difunto. ___________________________________________________ Poesía española de los Siglos de Oro. Fanccisco de Quevedo. Soneto.

" Adán en Paraíso, vos en huerto", Francisco de Quevedo

Francisco de Quevedo Adán en Paraíso, vos en huerto,  él puesto en honra, vos en agonía,  él duerme, y vela mal su compañía,  la vuestra duerme, vos oráis despierto. Él cometió el primero desconcierto,  vos concertaste nuestro primer día,  cáliz bebéis, que vuestro Padre envía,  él come inobediencia, y vive muerto. El sudor de su rostro le sustenta,  el del vuestro mantiene nuestra gloria,  suya la culpa fue, vuestra la afrenta. Él dejó error, y vos dejáis memoria,  aquel fue engaño ciego, y esta venta.  ¡Cuán diferente nos dejáis la historia! ____________________________________________________ Poesía española de los Siglos de Oro. Francisco de Quevedo.

"A una nariz", Francisco de Quevedo

Francisco de Quevedo Érase un hombre a una nariz pegado, érase una nariz superlativa, érase una nariz sayón y escriba, érase un peje espada muy barbado. Era un reloj de sol mal encarado, érase una alquitara pensativa, érase un elefante boca arriba, era Ovidio Nasón más narizado. Érase un espolón de una galera, érase una pirámide de Egipto, las doce Tribus de narices era. Érase un naricísimo infinito, muchísimo nariz, nariz tan fiera que en la cara de Anás fuera delito. ____________________________________________________ Poesía española de los Siglos de Oro. Francisco de Quevedo.

"A todas partes que me vuelvo, veo ..." Francisco de Quevedo

Francisco de Quevedo A todas partes que me vuelvo, veo  las amenazas de la llama ardiente,  y en cualquiera lugar tengo presente  tormento esquivo y burlador deseo. La vida es mi prisión, y no lo creo;  y al son del hierro, que perpetuamente  pesado arrastro, y humedezco ausente,  dentro mí proprio, pruebo a ser Orfeo. Hay en mi corazón furias y penas,  en él es el amor fuego, y tirano,  y yo padezco en mí la culpa mía. ¡Oh dueño sin piedad, que tal ordenas!  Pues del castigo de enemiga mano  no es precio, ni rescate la armonía. _________________________________ Poesía española de los Siglos de Oro. Francisco de Quevedo.

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