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Mostrando entradas de marzo 3, 2017

"La plegaria de un pagano", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire No dejes morir tus llamas; Caldea mi sordo corazón, ¡Voluptuosidad, cruel tormento! Diva! supplicem exaudî! Diosa en el aire difundida, Llama de nuestro subterráneo, Escucha a un alma consumida Que alza hacia ti su férreo canto, ¡Voluptuosidad, sé mi reina! Toma máscara de sirena Hecha de carne y de brocado, O viérteme tus hondos sueños En el licor informe y místico, ¡Voluptuosidad, fantasma elástico! Más poemas de Charles Baudelaire    |    Inicio   _______________________________________ Charles Baudelaire (1821-1867), escritor francés de gran trascendencia, pieza clave en el paso a lo que hoy se denomina "poesía moderna" _________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de Literatura.

"La negación de San Pedro", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire Por cierto, ¿qué hace Dios de ese mar de anatemas Que asciende día a día hasta sus serafines? Como un déspota ahíto de viandas y de vinos, Al dulce son de nuestras blasfemias se adormece. Las quejas de los mártires y de los torturados Son una sinfonía embriagante sin duda, Ya que, pese a la sangre que cuesta su deleite, ¡Los cielos no parecen todavía saciados! -¡Acuérdate, Jesús, de aquel Huerto de Olivos! Con suma sencillez oraste de rodillas A quien allá en su cielo reía de los clavos Que unos viles verdugos hincaban en tus carnes, Cuando viste escupir en tu divinidad A la chusma del cuerpo de guardia y de cocina, Y cuando tú sentiste penetrar las espinas En tu cabeza donde habitaban los hombres, Cuando aquel peso horrible de tu cuerpo quebrado Estiraba tus brazos tensados, y tu sangre Y tu sudor corrían por tu pálida frente, Cuando fuiste mostrado como blanco ante todos, ¿Recordabas los días tan brillantes y hermosos

"La musa venal", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire Tú que amas los palacios, oh musa de mi vida, ¿Tendrás, cuando el Bóreas, sea el dueño de Enero, Mientras cae la nieve en tediosas veladas, Para caldear tus pies violáceos, un tizón? ¿Reanimarás acaso tus espaldas marmóreas En los nocturnos rayos que filtran los postigos? ¿Socorrerás tu bolsa y tu garganta exangües Con el oro que esplende en la bóveda azul? Debes, para ganar tu pan de cada noche, Agitar como niño de coro el incensario Y salmodiar  Te Deums  en los que apenas crees, Reiterando tus gracias, como hambriento payaso Y tu risa velada por lágrimas secretas, Para ver cómo estalla la vulgar carcajada. Más poemas de Charles Baudelaire    |    Inicio   _______________________________________ Charles Baudelaire (1821-1867), escritor francés de gran trascendencia, pieza clave en el paso a lo que hoy se denomina "poesía moderna" _________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de Literatura.

"La musa enferma", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire Mi Pobre musa, !ay! ¿qué tienes este día? Pueblan tus vacuos ojos las visiones nocturnas Y alternándose veo reflejarse en tu tez La locura y el pánico, fríos y taciturnos. ¿El súcubo verdoso y el rosado diablillo El miedo te han vertido, y el amor, de sus urnas? ¿Con su puño te hundieron las foscas pesadillas En el fondo de algún fabuloso Minturno? Quisiera que, exhalando un saludable olor, Tu seno de ideas fuertes se viese frecuentado Y tu cristiana sangre fluyese en olas rítmicas, Como los sones múltiples de las sílabas viejas Donde, reinan por turno Febo, padre del canto, Y el gran Pan, cuyo imperio se extiende por las mieses. Más poemas de Charles Baudelaire    |    Inicio   _______________________________________________ Charles Baudelaire (1821-1867), escritor francés de gran trascendencia, pieza clave en el paso a lo que hoy se denomina "poesía moderna" _________________________________ Letras de acá

"La «mujer salvaje» y la queridita", Charles Baudelaire

 Charles Baudelaire «En verdad, querida, me molestáis sin tasa y compasión; diríase, al oíros suspirar, que padecéis más que las espigadoras sexagenarias y las viejas pordioseras que van recogiendo mendrugos de pan a las puertas de las tabernas. Si vuestros suspiros expresaran siquiera remordimiento, algún honor os harían; pero no traducen sino la saciedad del bienestar y el agobio del descanso. Y, además, no cesáis de verteros en palabras inútiles: ¡Quiéreme! ¡Lo necesito «tanto»! ¡Consuélame por aquí, acaríciame por «allá»! Mirad: voy a intentar curaros; quizá por dos sueldos encontremos el modo, en mitad de una fiesta y sin alejarnos mucho. «Contemplemos bien, os lo ruego, esta sólida jaula de hierro tras de la cual se agita, aullando como un condenado, sacudiendo los barrotes como un orangután exasperado por el destierro, imitando a la perfección ya los brincos circulares del tigre, ya los estúpidos balanceos del oso blanco, ese monstruo hirsuto cuya forma imita asaz

"La muerte de los pobres", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire Es la Muerte que consuela, ¡ah! y que hace vivir; Es el objeto de la vida, y es la sola esperanza Que, como un elixir, nos sostiene y nos embriaga, y nos da ánimos para avanzar hasta el final; A través de la borrasca, y la nieve y la escarcha, Es la claridad vibrante en nuestro horizonte negro, Es el albergue famoso inscripto sobre el libro, Donde se podrá comer, y dormir, y sentarse; Es un Ángel que sostiene entre sus dedos magnéticos El sueño y el don de los ensueños extáticos, Y que rehace el lecho de las gentes pobres y desnudas; Es la gloria de los Dioses, es el granero místico, Es la bolsa del pobre y su patria vieja, ¡Es el pórtico abierto sobre los Cielos desconocidos! Más poemas de Charles Baudelaire    |    Inicio   ____________________________________ Charles Baudelaire (1821-1867), escritor francés de gran trascendencia, pieza clave en el paso a lo que hoy se denomina "poesía moderna" _______________

"La muerte de los artistas", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire ¿Cuánto mis cascabeles tendré que sacudir Y besarte la frente, triste caricatura? Para dar en el blanco, de mística virtud, Mi carcaj, ¿cuántas flechas habrá de malgastar? En fintas sutilísimas nuestra alma gastaremos, Y más de un bastidor hemos de destruir, Antes de contemplar la acabada Criatura Cuyo infernal deseo nos colma de sollozos. Hay algunos que nunca conocieron a su ídolo, Escultores malditos que el oprobio marcó, Que se golpean con saña en el pecho y la frente, Sin más que una esperanza, !Capitolio sombrío! Que la Muerte, cerniéndose como sol renovado, Logrará, al fin, que estallen las flores de su mente. Más poemas de Charles Baudelaire    |    Inicio   _______________________________________ Charles Baudelaire (1821-1867), escritor francés de gran trascendencia, pieza clave en el paso a lo que hoy se denomina "poesía moderna" Literatura Francesa, Charles Baudelaire,   _________________________

"La muerte de los amantes", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire Poseeremos lechos colmados de aromas Y, como sepulcros, divanes hondísimos E insólitas flores sobre las consolas Que estallaron, nuestras, en cielos más cálidos. Avivando al límite postreros ardores Serán dos antorchas ambos corazones Que, indistintas luces, se reflejarán En nuestras dos almas, un día gemelas. Y, en fin, una tarde rosa y azul místico, Intercambiaremos un solo relámpago Igual a un sollozo grávido de adioses. Y más tarde, un Ángel, entreabriendo puertas Vendrá a reanimar, fiel y jubiloso, Los turbios espejos y las muertas llamas. Más poemas de Charles Baudelaire    |    Inicio   _______________________________________ Charles Baudelaire (1821-1867), escritor francés de gran trascendencia, pieza clave en el paso a lo que hoy se denomina "poesía moderna" _________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de Literatura.

"La metamorfosis del vampiro", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire La mujer, entre tanto, de su boca de fresa Retorciéndose como una sierpe entre brasas Y amasando sus senos sobre el duro corsé, Decía estas palabras impregnadas de almizcle: «Son húmedos mis labios y la ciencia conozco De perder en el fondo de un lecho la conciencia, Seco todas las lágrimas en mis senos triunfales. Y hago reír a los viejos con infantiles risas. Para quien me contempla desvelada y desnuda Reemplazo al sol, la luna, al cielo y las estrellas. Yo soy, mi caro sabio, tan docta en los deleites, Cuando sofoco a un hombre en mis brazos temidos O cuando a los mordiscos abandono mi busto, Tímida y libertina y frágil y robusta, Que en esos cobertores que de emoción se rinden, Impotentes los ángeles se perdieran por mí.» Cuando hubo succionado de mis huesos la médula y muy lánguidamente me volvía hacia ella A fin de devolverle un beso, sólo vi Rebosante de pus, un odre pegajoso. Yo cerré los dos ojos con helado terror y cu

"La máscara", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire Estatua alegórica a la manera del renacimiento a Ernest Christophe, escultor Contempla ese tesoro de gracias florentinas; En la forma ondulante del musculoso cuerpo, Son hermanas divinas la Elegancia y la Fuerza. Esta mujer, fragmento en verdad milagroso, Noblemente robusta, divinamente esbelta, Nació para reinar en lechos suntuosos Y entretener los ocios de un príncipe o de un papa. -Observa esa sonrisa voluptuosa y fina Donde la Fatuidad sus éxtasis pasea, Esos taimados ojos lánguidos y burlones, El velo que realza esa faz delicada Cuyos rasgos nos dicen con aire triunfador: «¡El Deleite me nombra y el Amor me corona!» A un ser que está dotado de tanta majestad, ¡Qué encanto estimulante le da la gentileza! Acerquémonos trémulos de su belleza en torno. ¡Oh blasfemia del arte! ¡Oh sorpresa brutal! La divina mujer, que prometía la dicha ¡Concluye en las alturas en un monstruo bicéfalo ¡Mas no! Máscara es sólo, mentido deco

"La mala suerte", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire Para alzar un peso tan grande ¡Tu coraje haría falta, Sísifo! Aun empeñándose en la obra El Arte es largo y breve el Tiempo. Lejos de célebres túmulos En un camposanto aislado Mi corazón, tambor velado, Va redoblando marchas fúnebres. -Mucha gema duerme oculta En las tinieblas y el olvido, Ajena a picos ya sondas. -Mucha flor con pesar exhala Como un secreto su grato aroma En las profundas soledades. Más poemas de Charles Baudelaire    |    Inicio   _______________________________________ Charles Baudelaire (1821-1867), escritor francés de gran trascendencia, pieza clave en el paso a lo que hoy se denomina "poesía moderna" _________________________________ Letras de acá y de allá. Blog de Literatura.

"La invitación al viaje", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire Hay un país soberbio, un país de Jauja -dicen-, que sueño visitar con una antigua amiga. País singular, anegado en las brumas de nuestro Norte, y al que se pudiera llamar el Oriente de Occidente, la China de Europa: tanta carrera ha tomado en él la cálida y caprichosa fantasía; tanto la ilustró paciente y tenazmente con sus sabrosas y delicadas vegetaciones.         Un verdadero país de Jauja, en el que todo es bello, rico, tranquilo, honrado; en que el lujo se refleja a placer en el orden; en que la vida es crasa y suave de respirar; de donde están excluidos el desorden, la turbulencia y lo improvisto; en que la felicidad se desposó con el silencio; en que hasta la cocina es poética, pingüe y excitante; en que todo se te parece, ángel mío.         ¿Conoces la enfermedad febril que se adueña de nosotros en las frías miserias, la ignorada nostalgia de la tierra, la angustia de la curiosidad? Un país hay que se te parece, en que todo es bello, rico

"La destrucción", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire A mi lado sin tregua el Demonio se agita; En torno de mi flota como un aire impalpable; Lo trago y noto cómo abrasa mis pulmones De un deseo llenándolos culpable e infinito. Toma, a veces, pues sabe de mi amor por el Arte, De la más seductora mujer las apariencias, y acudiendo a especiosos pretextos de adulón Mis labios acostumbra a filtros depravados. Lejos de la mirada de Dios así me lleva, Jadeante y deshecho por la fatiga, al centro De las hondas y solas planicies del Hastío, Y arroja ante mis ojos, de confusión repletos, Vestiduras manchadas y entreabiertas heridas, ¡Y el sangriento aparato que en la Destrucción vive! Más poemas de Charles Baudelaire    |    Inicio   _______________________________________ Charles Baudelaire (1821-1867), escritor francés de gran trascendencia, pieza clave en el paso a lo que hoy se denomina "poesía moderna" _________________________________ Letras de acá y de

"La desesperación de la vieja", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire La viejecilla arrugada sentíase llena de regocijo al ver a la linda criatura festejada por todos, a quien todos querían agradar; aquel lindo ser tan frágil como ella, viejecita, y como ella también sin dientes ni cabellos.     Y se le acercó para hacerle fiestas y gestos agradables.     Pero el niño, espantado, forcejeaba al acariciarlo la pobre mujer decrépita, llenando la casa con sus aullidos.     Entonces la viejecilla se retiró a su soledad eterna, y lloraba en un rincón, diciendo: «¡Ay! Ya pasó para nosotras, hembras viejas, desventuradas, el tiempo de agradar aun a los inocentes; ¡y hasta causamos horror a los niños pequeños cuando vamos a darles cariño!» También puedes escucharlo:  Más poemas de Charles Baudelaire    |    Inicio   _______________________________________ Charles Baudelaire (1821-1867), escritor francés de gran trascendencia, pieza clave en el paso a lo que hoy se denomina "poesía moderna" ____

"La Beatriz", Charles Baudelaire

Charles Baudelaire En cenicientas tierras, sin verdor, calcinadas, Como yo me quejase a la Naturaleza, Y el puñal de mi mente, caminando al azar, Fuese afilando lento sobre mi corazón, Una gran nube oscura, de un temporal surgida, Que albergaba una tropa de viciosos demonios, Semejantes a enanos furiosos y crueles. Se volvieron entonces fríamente a mirarme, Y, como viandantes que se asombran de un loco, Los escuché entre sí reír y cuchichear Intercambiando señas y guiños expresivos: -«Contemplemos a gusto a esta caricatura, A esta sombra de Hamlet que su postura imita, Los cabellos al viento, la indecisa mirada. ¿No es en verdad penoso ver a tal vividor, A este pillo, a este vago, a este histrión perezoso, Que, porque representa con arte su papel, Pretende interesar, cantando sus pesares, Al águila y al grillo, al arroyo y las flores, E inclusive a nosotros, autores de esas rúbricas, A voces nos recita sus públicas tiradas?» Hubiera yo podido (alto