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"Alaba los ojos negros de Julia", Rubén Darío

Rubén Darío
Rubén Darío

Alaba los ojos negros de Julia

¿Eva era rubia? No. Con negros ojos 
vio la manzana del jardín: con labios 
rojos probó su miel; con labios rojos 
que saben hoy más ciencia que los sabios.

Venus tuvo el azur en sus pupilas, 

pero su hijo no. Negros y fieros, 
encienden a las tórtolas tranquilas 
los dos ojos de Eros.

Los ojos de las reinas fabulosas, 

de las reinas magníficas y fuertes, 
tenían las pupilas tenebrosas 
que daban los amores y las muertes.

Pentesilea, reina de amazonas; 

Judith, espada y fuerza de Betulia; 
Cleopatra, encantadora de coronas, 
la luz tuvieron de tus ojos, Julia.

La negra, que es más luz que la luz blanca 

del sol, y las azules de los cielos. 
Luz que el más rojo resplandor arranca 
al diamante terrible de los celos.

Luz negra, luz divina, luz que alegra 

la luz meridional, luz de las niñas, 
de las grandes ojeras, ¡oh luz negra 
que hace cantar a Pan bajo las viñas!


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