Poemas de Francisco de Quevedo A Aminta, que imite al sol al dejarle consuelo cuando se ausenta Adán en paraíso, vos en huerto ¡Ah de la vida! A Flori, que tenía unos claveles entre el cabello rubio A Lísida, pidiéndole unas flores que tenía en la mano A todas partes que me vuelvo veo A una nariz Amor eterno más allá de la muerte Amor impreso en el alma Bastábale al clavel verse vencido Contraposiciones y tormentos de su amor Compara el discurso de su amor con el de un arroyo Comunicación de amor invisible por los ojos Definiendo el amor Dice que el sol templa la nieve En vano busca la tranquilidad en el amor Fluctuando en los cabellos de Lisi Fue sueño ayer, mañana será tierra Las gracias de la que adora Qué imagen de la muerte rigurosa Quejarse en las penas de amor debe ser permitido y no profana el secreto Rendimiento del aman...
Literatura de todas partes