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Ben Tovit, Leónidas Andréiev

  Ben Tovit  El día terrible en que se realizó la mayor injusticia del mundo, en que se crucificó en el Gólgota, entre dos bandidos, a Cristo, ese mismo día, el comerciante de Jerusalén Ben-Tovit tenía, desde por la mañana, un dolor horrible de muelas. Le había comenzado la víspera, al anochecer. Ben-Tovit experimentó en el lado derecho de la mandíbula, en la muela contigua a la del juicio, una sensación singular, como si se le hubiera elevado un poco sobre las otras; cuando la rozaba con la lengua, sentía un ligero dolor. Pero después de comer, la molestia pasó, Ben-Tovit la olvidó y acabó de tranquilizarse con el cambio de su viejo asno por otro joven y vigoroso, negocio que le puso de buen humor. Durmió con un sueño profundo; pero, al amanecer, algo vino a turbar su sueño. Se diría que alguien llamaba a Ben-Tovit para algún grave asunto. No pudiendo ya resistir aquella inquietud, se despertó y se dio cuenta al punto de que tenía dolor de muelas. Entonces era un dolor franco...

Letra de "La era está pariendo un corazón", de Silvio Rodríguez

  La Era Está Pariendo un Corazón (The Time Is Giving Birth to a Heart) Canción de Silvio Rodríguez Le he preguntado a mi sombra a ver como ando para reírme, mientras el llanto, con voz de templo, rompe en la sala regando el tiempo. Mi sombra dice que reírse es ver los llantos como mi llanto, y me he callado, desesperado y escucho entonces: la tierra llora. La era está pariendo un corazón, no puede más, se muere de dolor y hay que acudir corriendo pues se cae el porvenir. La era está pariendo un corazón, no puede más, se muere de dolor y hay que acudir corriendo pues se cae el porvenir, en cualquier selva del mundo, en cualquier calle. Debo dejar la casa y el sillón, la madre vive hasta que muere el sol, y hay que quemar el cielo si es preciso, por vivir. Debo dejar la casa y el sillón, la madre vive hasta que muere el sol, y hay que quemar el cielo si es preciso, por vivir. Por cualquier hombre del mundo, por cualquier casa. Por cualquier casa. ...

Poemas de Amado Nervo

  Poemas de Amado Nervo  A Felipe II  A Leonor  A Kempis   Amiga, mi larario está vacío   Los héroes niños de Chapultepec   Madrigal   Más yo que yo mismo   Me besaba mucho, somo si temiera   Metafisiqueos   Mi secreto   No sé quién es...   Ofertorio   Ofrecimiento   ¡Oh Cristo!   Pasas por el abismo de mis tristezas   Perlas negras   ¿Quién es Damiana?   ¡Quién sabe por qué!   Renunciación   Requiem   Rodeuse   ¡Seis meses ya de muerta!   Si tú me dices: ¡Ven!, lo dejo tod0...    Si una espina me hiere   Sonetino   Tal vez   Tan rubia es la niña   Tanto amor   Transmigración   Una flor en el camino   Uno con Él   ¡Ven, acércate más!   Venite, adoremus   Vía, veritas et vita   Viejo estribillo   Y el Buda de basalto sonreía   Yo amaba lo azul con ardimiento   Yo no soy demasiado sabio ...

Poemas de Adrienne Rich

  Poemas de Adrienne Rich   Adrienne Rich 1999   Árboles   Delta   Cuento | Poesía | Ensayo | Inicio   _ Puedes leer sobre la vida y la obra de esta poeta en la página Adrienne Rich en Wikipedia . 

Ensayos de José Martí

  Ensayos de José Martí  José Martí Mi raza    Nuestra América  Poemas de José Martí | Cuentos de José Martí  Ensayo | Cuento | Poesía | Letras de canciones | Inicio  

Mi raza, José Martí

  Mi raza, José Martí  José Martí Esa de racista está siendo una palabra confusa y hay que ponerla en claro. El hombre no tiene ningún derecho especial porque pertenezca a una raza o a otra: dígase hombre, y ya se dicen todos los derechos. El negro, por negro, no es inferior ni superior a ningún otro hombre; peca por redundante el blanco que dice: “Mi raza”; peca por redundante el negro que dice: “Mi raza”. Todo lo que divide a los hombres, todo lo que especifica, aparta o acorrala es un pecado contra la humanidad. ¿A qué blanco sensato le ocurre envanecerse de ser blanco, y qué piensan los negros del blanco que se envanece de serlo y cree que tiene derechos especiales por serlo? ¿Qué han de pensar los blancos del negro que se envanece de su color? Insistir en las divisiones de raza, en las diferencias de raza, de un pueblo naturalmente dividido, es dificultar la ventura pública y la individual, que están en el mayor acercamiento de los factores que han de vivir en común. Si s...

Letras de canciones por autor | Letras de acá y de allá

  Letras de canciones por autor  Joaquín Sabina  Óscar Chávez  Silvio Rodríguez  Más Poesía    |    Cuento    |    Ensayo   | Índice general de autores |    Inicio

Escribir ciencia ficción, Isaac Asimov

  Escribir ciencia ficción, Isaac Asimov  Isaac Asimov A menudo recibo una carta de algún joven afanoso, aspirante a escritor, que me pide algunas “sugerencias” sobre el arte de escribir ciencia ficción. Tengo la sensación de que estos jóvenes piensan que debe existir alguna fórmula mágica que los profesionales mantienen celosamente en secreto, pero que yo, como soy un tipo tan bueno, voy a revelar. Lo siento, pero no hay tal cosa, no hay fórmula mágica, ni trucos secretos, ni atajos escondidos. Lamento tener que decirle que es cosa de mucho trabajo durante largo tiempo. Si usted conoce algunas excepciones a esta regla, se trata precisamente de eso: de excepciones. De todas maneras, hay algunos principios generales que, según mi modo de ver, podrían ser útiles. Son éstos: Usted tiene que prepararse para una carrera de escritor exitoso de ciencia ficción de la misma manera que lo haría para cualquier otra profesión altamente especializada. Primeramente, tiene que aprender a usa...

Lista de autores de Ensayos (y textos de tipo ensayístico) | Letras de acá y de allá

  Ensayos | Letras de acá y de allá  Autores de quienes se han publicado ensayos o textos de tipo ensayístico en Letras de acá y de allá  _______________ Edgar Allan Poe,  Isaac Asimov, Escribir ciencia ficción   José Martí, Mi raza   Juan Rulfo, Una verdad aparente  Cuento | Poesía  | Índice General de Autores |  Inicio   _______________

El día del derrumbe, Juan Rulfo

  El día del derrumbe, cuento de Juan Rulfo  Juan Rulfo —Esto pasó en septiembre. No en el septiembre de este año sino en el del año pasado. ¿O fue el antepasado, Melitón? —No, fue el pasado. — Sí, si yo me acordaba bien. Fue en septiembre del año pasado, por el día veintiuno. Óyeme, Melitón,¿no fue el veintiuno de septiembre el mero día del temblor? —Fue un poco antes. Tengo entendido que fue por el dieciocho. —Tienes razón. Yo por esos días andaba en Tuzcacuexco. Hasta vi cuando se derrumbaban las casas como si estuvieran echas de melcocha; nomás se retorcían así, haciendo muecas y se venían las paredes enteras contra el suelo. Y la gente salía de los escombros toda aterrorizada corriendo derecho a la iglesia dando de gritos. Pero espérense. Oye, Melitón, se me hace como que en Tuzcacuexco no existe ninguna iglesia. ¿Tú no te acuerdas? —No la hay. Allí no quedan más que unas paredes cuarteadas que dicen fue la iglesia hace algo así como doscientos años; pero nadie se acuerda...

Anacleto Morones, Juan Rulfo

  Anacleto Morones, cuento de Juan Rulfo Juan Rulfo ¡Viejas, hijas del demonio! Las vi venir a todas juntas, en procesión. Vestidas de negro, sudando como mulas bajo el mero rayo del sol. Las vi desde lejos como si fuera una recua levantando polvo. Su cara ya ceniza de polvo. Negras todas ellas. Venían por el camino de Amula, cantando entre rezos, entre el calor, con sus negros escapularios grandotes y renegridos, sobre los que caía en goterones el sudor de su cara. Las vi llegar y me escondí. Sabía lo que andaban haciendo y a quién buscaban. Por eso me di prisa a esconderme hasta el fondo del corral, corriendo ya con los pantalones en la mano. Pero ellas entraron y dieron conmigo. Dijeron: “¡Ave María Purísima!” Yo estaba acuclillado en una piedra, sin hacer nada, solamente sentado allí con los pantalones caídos, para que ellas me vieran así y no se me arrimaran. Pero solo dijeron: “¡Ave María Purísima!” Y se fueron acercando más. ¡Viejas indinas 1 ! ¡Les debería dar vergüenza! Se...

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