Charles Baudelaire Para la segunda edición de "Las flores del mal" Tranquilo como un sabio, manso como un maldito, dije: Te amo, oh mi beldad, oh encantadora mía… Cuántas veces… Tus orgías sin sed, tus amores sin alma, Tu gusto de infinito Que en todo, hasta en el mal, se proclama, Tus bombas, tus puñales, tus victorias, tus fiestas, Tus barrios melancólicos, Tus suntuosos hoteles, Tus jardines colmados de intrigas y suspiros, Tus templos vomitando musicales plegarias, Tus pueriles rabietas, tus juegos de vieja loca, Tus desalientos; Tus fuegos de artificio, erupciones de gozo, Que hacen reír al cielo, tenebroso y callado. Tu venerable vicio, que en la seda se ostenta, Y tu virtud risible, de mirada infeliz Y dulce, extasiándose en el lujo que muestra… Tus principios salvados, tus vulnerables leyes, Tus altos monumentos donde la bruma pende, Tus torres de metal que el sol hace brillar, Tus reinas de teatro de encantadoras vo...
Literatura de todas partes